Cómo asegurarte que entiendes a tu perro: hablan 4 expertos - Lovelycan

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Cómo asegurarte que entiendes a tu perro: hablan 4 expertos

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Descifra el lenguaje de tu perro

El cariño que sentimos por nuestro perro hace que expresemos todo nuestro afecto como sabemos hacerlo, es decir, como humanos que somos, y muchas veces con abrazos que no son bien recibidos por ellos; sin embargo, en muchas ocasiones, no son muy bien aceptados por ellos, pudiendo generar conflictos: lo que para nosotros es normal, para ellos, puede ser una amenaza.

Esto es lo que algunos expertos opinan al respecto:

Enrique Solís, director de LealCan y educador canino, explica que las muestras de cariño se entienden de diferente manera, de ahí la importancia de saber cómo demostrarlo sin que resulte invasivo.

“No debemos girarnos hacia ellos ni tocar zonas problemáticas como la cabeza, las patas, el rabo o el hocico. Les resulta mucho más agradable que acariciemos su lomo, la zona de debajo del hocico y el cuello con el envés de la mano, la parte del esternón, la espalda y los laterales del cuerpo”.

Maribel Vila, técnica de la Fundación Affinity, señala que los perros han desarrollado sus habilidades para entender a los humanos con tan sólo observarlos, pues así saben que significa cada postura, tono de voz e incluso detectan si nos sentimos cómodos con ellos.  Por esta razón, muchos suelen tornarse agresivos, porque aprenden las actitudes de sus dueños.

Para saber cómo se siente el perro, Vila indica que hay que observar sus reacciones cuando lo abrazamos o acariciamos. Por ejemplo, si gira la cabeza, bosteza, se relame o jadea, significa que está incómodo, pero si por el contrario, intenta subir a ti, quiere decir que está a gusto.

“A estas reacciones se las denomina señales de calma o apaciguamiento. Las emite el perro si un comportamiento no es agradable para él, para que modifiquemos nuestra actitud”, dice.

Borja Caponni, director del centro de rehabilitación canina Borja Capponi Academy, menciona que otro aspecto que debemos estar atentos es a la mirada, la cual no debemos sostenerla con ellos.

“Si le miras y él te mira se mostrará intranquilo. Relacionan la vista con la depredación y el olfato con la curiosidad. Por eso es muy importante no mirarles continuamente a los ojos porque esperarán constantemente algo de nosotros”, subraya.

Asimismo, menciona que el perro usa el olfato para saber a qué olemos, por eso, cuando lo conocemos no hay que hablarles ni hacer movimientos o gestos raros, ya que pueden despertar su inseguridad.

Fernando Ribas del Río

Algunos perros pueden utilizar la conducta destructiva como una forma de llamar la atención de su propietario, convirtiéndolo incluso en un juego de persecución, en el que aunque el propietario se enfade, el valor de la interacción es mucho mayor que el posible castigo.

También habrá que tener en cuenta algunas causas orgánicas, sobre todo si los destrozos están ligados a la ingestión de sustancias o materiales no comestibles (pica), problemas gastrointestinales(diarreas o gastritis crónicas), pérdida de peso u otros síntomas.

El tratamiento debe centrarse en la modificación de conducta con un doble enfoque: actividades que deben cesar y actividades que hay que potenciar.

Actividades que deben cesar:

-Evitar acceso a cosas que pueda destrozar: Dejar a su alcance objetos valiosos, que le van a llamar la atención y por los que va a sentir la necesidad de investigar, son una tentación que debemos evitar.

-No dejarle objetos de la familia como juguetes: Algunos propietarios tienden a dejar una zapatilla rota, unos calcetines, etc. como elemento de juego y luego el perro puede no diferenciar entre una zapatilla rota y una nueva.

-Evitar el uso de castigos: La mayoría de los propietarios cuando llegan a la consulta ya han utilizado estrategias de castigo que no han funcionado. El castigo sin modificación de conducta sólo hace que empeorar el cuadro ya que el perro no entiende porque se le castiga y, además, puede desarrollar miedo al propietario

Evitar el refuerzo del propietario: Esto quiere decir que cuando el perro hace algo malo para llamar su atención o simplemente demanda atención debemos ignorarlo ya que si le hacemos caso, tanto de manera de recompensa como de castigo estamos reforzando el comportamiento.

Actividades que debemos reforzar:

-Desarrollar un programa de ejercicio: Debe estar adecuado a las necesidades del animal con los mismos objetivos comentados en el caso de la conducta hiperactiva.

-Enriquecer el ambiente: Aportándole juguetes adecuados que despierten su interés (tipo Kong) y facilitando actividades de juego interactivo con el propietario. Asimismo, pueden ser muy interesantes juegos que estimulen la cognición y el olfato. La motivación por la búsqueda no debe estar ligada a conductas destructivas. Algunos perros excavan en los jardines porque pasan mucho tiempo solos, sin otras actividades interesantes a realizar.

-Reforzar los estados de calma: Prestarle atención al perro cuando esté tranquilo y sobre todo cuando no esté realizando conductas inadecuadas. Será fundamental enseñarle a relajarse a través de la obediencia para potenciar estos estados de calma.

-Crear aversión a ciertos objetos: Se puede crear aversión a los objetos que antes mordía untándolos con alguna sustancia desagradable como cayena, aceite de citronela, etc.

Solo queda añadir que todos estos consejos deben estar bajo supervisión de un especialista/veterinario que emita un diagnóstico preciso del problema.

Cómo un perro expresa el dolor

Es muy importante que aprendas a identificar las señales con las que un perro expresa el dolor

Algunas posibilidades:

  1. Incremento de: gemidos, aullidos, gruñidos, ladridos…
  2. Se lame una parte del cuerpo de forma constante.
  3. Duerme más, pierde el apetito, ingiere mayor cantidad de agua.
  4. Respira de manera alterada.
  5. Adopta posturas distintas para defecar u orinar.
  6. Tiene dificultades para sentarse o acostarse o es incapaz de encontrar una posición en la que esté cómodo.
  7. Presenta alteraciones en sus movimientos: tambaleo, rigidez, dificultad para apoyar las patas, cojera, etc.
  8. Es posible que dilate sus pupilas y entrecierre los ojos, además sus pupilas se volverán más pequeñas.
  9. Se esconde y huye de ti o, por el contrario, no se despega de tu lado.
  10. Se muestra agresivo e incluso puede intentar morder a quien se le acerque.
  11. Evita ser acariciado.
  12. Parece deprimido.
  13. Está desganado y no se desvive por salir a pasear.
  14. No recibe con entusiasmo a los miembros de la familia o directamente no acude a los llamados.

Es esencial que seas observador y aprendas a decodificar las distintas señales que emiten.

Si le pasa algo que no puedes determinar pero que está alterando su comportamiento, llévalo al veterinario. Entre las principales motivos que pueden estar ocasionándole dolor a un perro, cabe señalar:

  • Enfermedades de las articulaciones.
  • Problemas dentales.
  • Distintos tipos de cáncer.
  • Procesos posoperatorios.
  • los perros odian los abrazos

De ninguna manera intentes medicarlo por tu cuenta, y mucho menos con productos para humanos para intentar amortiguar su dolor. En el caso de ser necesario, el especialista determinará qué medicamento debes darle y te indicará la dosis adecuada.

Sé un dueño responsable y observador

Concluimos entendiendo que aunque tu perro no exprese muchas veces lo que pueda sucederle, que algo le duele, es imprescindible un incremente en tu observación atenta para descubrir de qué se trata y actuar en consecuencia.

 

Fuentes:

Misanimales

Sumedico

Periodicodeibiza

Autor fotografía: LuAnn Snawder Photography

Al servicio de la comunidad canina

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